Cajas de memoria

Si para Herta Müller el horizonte de su infancia estaba en los campos socialistas de maíz, el mío se encontraba en un laberinto de pasillos y estanterías repletas de cajas de zapatos. La zapatería de mis abuelos, en la que trabajaban mi padre y mi tío, era infinita. La planta tenía forma de F, con tres entradas por diferentes números de dos calles perpendiculares que se comunicaban entre si, por detrás de otros edifi- cios, hacia el interior de la manzana. En su confluencia se encontraba un minúsculo despacho donde se llevaba la contabilidad, así como la gran escalera de caracol por la que se accedía al almacén y a la vivienda de mis abuelos. Rossana Zaera

cajas_de_memoria1

Caja de memoria. Renacimiento, 2010 [18,5 x 31 x 11,5 cm]
Caja de hierro, papel, escayola y pintura

cajas_de_memoria2

Caja de memoria. La cuna, 2010 [16,5 x 29,5 x 9 cm]
Caja de hierro, sábanas bordadas de 1959, aguja de oro con turquesa y amuleto antiguo

cajas_de_memoria3

Caja de memoria. A pie alzado, 2010 [22,5 x 29,7 x 12 cm]
Caja de vidrio, zapatos y pintura

cajas_de_memoria4

Caja de memoria. Hospital infantil, 2009 [21,5 x 31,5 x 10,5 cm]
Caja de hierro, escayola, alambre y pintura

cajas_de_memoria5

Cajas de memoria. Familia, 2010 [Instalación]
5 cajas de zapatos de cartón, 5 pares de zapatos, pintura y papel celofán

cajas_de_memoria6 cajas_de_memoria7

Cajas de memoria. Familia bajo el universo o Caja cuántica, 2011
Caja de hierro, escayola, alambre, estaño, y pintura

cajas_de_memoria8

Caja de memoria. Dorita Gale, 2010 [16,5 x 30,5 x 11,5 cm]
Caja de hierro, papel, escayola, pintura y purpurina

cajas_de_memoria9

Caja de memoria. Tengo que irme, 2009 [18 x 30,5 x 13,3 cm]
Caja de hierro y pintura

«Por la noche en la playa,
una niña con su padre, de pie,
mira hacia el este en el cielo otoñal.

Arriba en las tinieblas,
mientras las nubes oscuras, nubes fúnebres, se extienden en masas
negras
y bajan malhumoradas y veloces, sesgadas o verticales, por el cielo,
en medio de un espacio de claro y transparente éter que ha permanecido
en el este,
asciende inmenso y calmo, Júpiter, señor de los astros,
y muy cerca de él, tan solo un paso más alto,
nadan las pléyades, delicadas hermanas.

Desde la playa, la niña, estrechando la mano de su padre,
observa las nubes fúnebres que bajan dispuestas a devorarlo todo
y en silencio llora.

No llores hija mí­a,
No llores, querida mí­a;
con estos besos deja que borre tus lágrimas;
las nubes oscuras no triunfarán por mucho tiempo;
no poseerán por mucho tiempo el cielo; solo devoran los astros en
apariencia;
Júpiter seguirá, ten paciencia y observa de nuevo otra noche; surgirán las
pléyades;
son inmortales, todos esos astros, plateados y dorados; de nuevo han de
brillar;
las grandes estrellas y las pequeñas de nuevo han de brillar; perdurarán;
Los grandes soles inmortales y las lunas perdurables y pensativas, de
nuevo han de brillar»

POR LA NOCHE EN LA PLAYA
Walt Whitman. Corrientes marinas de Hojas de hierba.

«On the beach at night,
Stands a child with her father,
Watching the east, the autumn sky.

Up through the darkness,
While ravening clouds, the burial clouds, in black masses spreading.
Lower sullen and fast athwart and down the sky,
Amid a transparent clear belt of ether yet left in the east,
Ascends large and calm the lord-star Jupiter,
And nigh at hand, only a very little above,
Swim the delicate sisters the Pleiades.

From the beach the child holding the hand of her father,
Those burial clouds that lower victorious soon to devour all,
Watching, silently weeps.

Weep not, child,
Weep not, my darling,
With these kisses let me remove your tears,
The ravening clouds shall not long be victorious,
They shall not long possess the sky, they devour the stars only in
apparition,
Jupiter shall emerge, be patient, watch again another night, the Pleiades
shall emerge,
They are immortal, all those stars both silvery and golden shall shine out
again,
The great stars and the little ones shall shine out again, they endure,
The vast immortal suns and the long-enduring pensive moons shall again
shine.»
ON THE BEACH AT NIGHT. WALT WHITMAN, from the section Sea-Drift in Leaves of Grass.

cajas_de_memoria10

Caja de memoria. Una silla para la soledad, 2010 [19 x 31,5 x 11,5 cm]
Caja de hierro, sillita, tela y pintura

cajas_de_memoria11

Caja de memoria. Lo que queda del dí­a, 2010 [18 x 33,5 x 12,7 cm]
Caja de hierro, chatarra, escayola y pintura

cajas_de_memoria13

Caja de memoria. La caja de cristal (The glass box), 2004 [18 x 33,5 x 12,7 cm]

«No sigas, prí­ncipe amante,
mira y repara un instante
que el zapato que esa tiene
para su pié no conviene;
y tu novia verdadera
está en su casa y te espera»
La Cenicienta de Rashin Coatie

Scroll al inicio